jueves 26 de enero de 2012

Francia: detalles de Nîmes y Arlés


Estación de tren de Nîmes.


Arena romana de Arlés y casas del pueblo.


Detalle de una estatua en un parque de Arlés.


Calle de Arlés por la noche.

martes 24 de enero de 2012

Masterly

Masterly es otro de los grupos de música con los que he colaborado realizando fotografías promocionales. Ahora mismo han cambiado a su cantante y estas fotos corresponden a la anterior formación del grupo.





Una foto del making of:



Si tienes un grupo y te interesaría que os hiciese unas fotos de este tipo, puedes ponerte en contacto conmigo por e-mail y lo hablamos.

jueves 19 de enero de 2012

Nightlife

Están por todos lados. Sales de noche y ahí están los fotógrafos de fiestas y discotecas, buscando el momento, la pose, las sonrisas. A veces salen fotos estupendas, para el recuerdo, y otras veces desearías que esas fotos nunca hubiesen existido (sobretodo cuando te etiquetan en Facebook en fotos poco favorecedoras o comprometidas). Bromas a parte, las fotos de la nightlife (en español, vida nocturna) son ya algo común entre nosotros con un montón de fotógrafos y webs por todo el planeta.

Nightlife es un proyecto fotográfico donde recojo las fotografías de este estilo que he hecho, pero a las que les he querido dar un toque personal utilizando exposiciones lentas para jugar con las luces y el movimiento.































WALLPEOPLE (EXPOSICIÓN)
Proyecto colaborativo de arte en la calle. Barcelona, España. Abril 2010. Fotos de la expo por Carla Guerreiro y Beatriz Acosta.





domingo 15 de enero de 2012

Donuts Hole

Donuts Hole es un grupo de metal alternativo de Barcelona. Ya llevan unos añitos dando caña y, aunque han sufrido varios cambios de formación, siguen ahí a por todas preparando nuevo material y más conciertos para este año. Hoy tengo una reunión con ellos para hablar de las nuevas fotos de la banda, ya que ahora tienen dos nuevos miembros, batería y bajo.

El año pasado realicé la sesión de fotos promocional de su anterior formación. Fue en Barcelona, en marzo del 2011.









Las fotos fueron utilizadas para la promoción del grupo, tanto online como en cartelería y flyers.

Si tienes un grupo y te interesaría que os hiciese unas fotos de este tipo, puedes ponerte en contacto conmigo por e-mail y lo hablamos.

viernes 13 de enero de 2012

W.A.R.

"Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por algo vulgar, cesará su popularidad." - Oscar Wilde







[Todas las fotografías anteriores han sido realizadas por mí, Sabrina Rodríguez.]


"El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar." - Sun Tzu



[Fotografía realizada por Joan Marc Carbó i Arnau. La chica soy yo.]

miércoles 11 de enero de 2012

Camera Toss

Camera toss (literalmente lanzamiento de cámara), es tal vez la técnica más arriesgada de la conocida como fotografía cinética. Consiste en poner tu cámara en una exposición lenta, de unos pocos segundos, apretar el disparador y lanzarla al aire. Y bueno... luego siempre viene bien que la agarres con las manos antes de que caiga o que dejes que aterrice en una superficie blanda, como una cama o un sofá.


Para realizar esta fotografía lancé la cámara dando vueltas en el aire.

Para que los resultados sean así tiene que haber poca luz ambiental y tener luces que procedan de una fuente coloreada. En este caso yo usé las luces de un árbol de Navidad (todo un clásico en este tipo de experimentos). El tiempo de exposición fue de 2 segundos y dejé caer la cámara encima de un sofá. La cámara utilizada fue una compacta Canon Digital IXUS 80.


Aquí intenté lanzar la cámara de forma que saliesen dibujadas líneas verticales en la foto. ¡Prueba superada!

Estas fotos son el resultado de mi primer intento en camera toss. Puedes ver más proyectos míos en los que he utilizado este tipo de técnicas de exposición lenta en las etiquetas light painting y camera toss. Para ver más información y fotos sobre esto, te recomiendo el grupo de Flickr Camera Toss.

lunes 9 de enero de 2012

Mi propio reflejo

No quisimos hacerlo, pero lo hicimos. En la mayoría de los casos poco importa la intención porque las cosas no siempre salen como uno quiere y a veces, cuando se te van de las manos, los resultados pueden ser desastrosos.

Él estaba allí, si no estuviese ciego habría jurado que me estaba mirando fijamente. Es curioso como a uno le puede entrar la paranoia en casos extremos. Era muy joven, unos 16 años, alto y delgado, su cabello era oscuro y vestía como un adolescente rebelde, vamos, lo que era. Lo habíamos localizado en una zona conflictiva, no era complicado encontrar allí a jóvenes dispuestos a ser conejillos de indias por dinero. Era dinero fácil. De todos modos eso no tenía la más mínima importancia ahora porque debía hacerme cargo de todo lo sucedido. Yo. Solo. Con esta especie de monstruo que habíamos creado.

- ¿Estás seguro de qué no recuerdas nada de lo ocurrido? – le dije con un poco de impaciencia.
- Te he dicho miles de veces que no me acuerdo, ¡joder!
Hablaba como un chico de barrio bajo al que nada le importa porque no tiene nada que perder.
- Doctor, usted debería entender que solo quiero el dinero y marcharme ya de una puta vez. No recuerdo nada de lo sucedido durante el experimento, pero recuerdo perfectamente que me dijeron que ese podía ser uno de los efectos secundarios. No nos engañemos, no sé qué han hecho conmigo pero estoy seguro que no quieren testigos después del panorama que veo por aquí. Usted es psicólogo, seguro que me entiende.
Y sí, le entendía, pero después de lo ocurrido no podía dejarle marchar.

Todo había empezado un par de días antes. El profesor Ron me había pedido que consiguiese a alguien que se prestase a un experimento científico muy novedoso. Así que allá fui con Kiko y Joseph, como de costumbre, a los barrios bajos. Siempre me acompañaban en estos casos, ya que yo solo podría correr peligro en ese tipo de sitios. Era más que obvio, el profesor tenía a esos dos tipos como sus matones, guardaespaldas, o algo por el estilo. Necesitaba a un par de personas que le hiciesen el trabajo sucio. Solo por su apariencia se podía adivinar a qué se dedicaban, ya que eran ambos hombres corpulentos, con cara de pocos amigos y aire de superioridad. Kiko era joven, blanco, rubio, con el pelo de punta engominado, mientras Joseph era un hombre negro de unos cuantos años más y llevaba la cabeza afeitada.

La zona en la que estábamos era sucia, oscura, un caos anárquico en el que la desesperación de los que no tienen salida se podía percibir en cualquier esquina. Encontré a este chico, Tony, que se mostró entusiasta y muy receptivo, así que ya teníamos con qué empezar.

Cuando llegamos al despacho del profesor, éste estaba, como siempre, leyendo un libro de historia. La misma figura de siempre, sentado en su viejo sofá. Llevaba la bata blanca, impecable, como también lo eran su cabello y barba, perfectamente recortada. Su mirada era curiosa y cruel. Sus ojos de color azul, claro como el cristal, se hundían con entusiasmo en las páginas del libro. Le maravillaban las grandes batallas y la estrategia, decía que era una buena forma de amueblar el cerebro. Esta vez leía "Sebastopol y la conquista de Crimea", basado en la segunda guerra mundial. Su fascinación hacía las guerras en las que habían tomado parte Hitler y el ejército alemán me turbaba notablemente.

Tony miraba embelesado uno de los cuadros del despacho. En él se podía ver un precioso llano verde y un río. Una jirafa bebía ajena a un cazador que la acechaba.
- ¿Qué miras? – le dijo el profesor con su rostro inescrutable, alzando levemente los ojos de su libro.
- La crueldad del cuadro. – respondió el chaval sin una expresión definida.
- Interesante. ¿Por qué piensas que es cruel?
- La jirafa está indefensa, tan tranquila, y el cazador viene a matarla.
- Interesante. Veo que eres sensible. – sonrió el profesor - Me habéis traído al ejemplar perfecto.

El caso es que… ¿perfecto para qué? Todavía no sabía de qué iba todo esto y empezaba a impacientarme. Hasta ahora, siempre que habíamos hecho algún experimento con humanos, estaba al tanto del asunto. Sabía exactamente el qué, cómo y cuándo. Sabía que esto era ilegal, especialmente con menores, pero estaba tranquilo porque sabía que había una cierta seguridad, tanto para la persona que se ganaba el dinero fácil, como para nosotros. Ya llevaba varios años haciendo esto, así que esta nueva situación me daba mala espina.

- Ven muchacho, vamos al laboratorio, tengo que hacerte una foto. – dijo amablemente el profesor al chico que aún estaba observando el cuadro.
Eso me sobresaltó de tal manera que me fui directo a hablar con Ron. Me acerqué con naturalidad y le hablé al oído.
- Esto es nuevo, profesor. Ya no me hace mucha gracia el no estar informado de nada de esto, como para que le saque una foto al chico.
- Tiempo al tiempo, doctor, no se sofoque que no es para tanto. Este experimento puede causar cambios físicos en el chico, así que quiero tener una foto del antes y el después.
- ¡¿Cambios físicos?!
- Tranquilícese, todo a su tiempo. Pronto sabrá lo que vamos a hacer y la importancia que puede tener en un futuro.

Entramos en el laboratorio el profesor, el chico y yo. Kiko y Joseph se quedaron fuera, como dos perros guardianes. El chico y yo nos sentamos en unas sillas incómodas de metal mientras el profesor parecía examinarle como si fuese un caballo. Ya me había sacado de quicio así que no pude esconder mi alegría cuando la cámara de fotos se estropeó. Sé que es una chiquillada, pero este experimento me echaba para atrás y que las cosas fuesen mal me aliviaba un poco. Llevaba cierto tiempo dudando de los métodos y de los límites morales del profesor.

- Bueno, no habrá foto, pero no hay tiempo que perder, así que nos tendremos que conformar. – comentó el profesor con gesto de fastidio acercándose a uno de los enormes armarios de aluminio del laboratorio. De allí sacó algo grande, de unos dos metros de altura, y un metro y medio de ancho, estaba cubierto por una tela. Sin más dilación nos acercó el objeto y quitó la tela.

Lo que había debajo era una especie de espejo con un marco metálico que tenía algo semejante a un pequeño relieve en un lateral, parecido a un botón. Durante unos minutos el profesor nos explicó que él había creado lo que creía que era una puerta a otra dimensión. El chico y yo nos miramos con cierta incredulidad, pero el profesor pareció no darse por aludido y prosiguió con la explicación. Por lo visto, ese espejo era una puerta de cristal líquido hacia un nuevo mundo, algo que le parecía muy excitante, tanto que le encantaría probarlo él mismo. Por desgracia para él, el cambio de dimensión tendría que hacerlo alguien joven, porque según sus cálculos, la materia tendría que destruirse y regenerarse en el viaje y él era demasiado viejo para eso.

El chaval no pudo evitar que se le escapase la risa, pero accedió a todo y escuchó las indicaciones del profesor. Después de todo, le iba a pagar por ello. El profesor puso en marcha el mecanismo del objeto y el espejo se convirtió en una especie de líquido extraño, el muchacho entró y ahí terminó todo. Todo tal y como lo habíamos conocido hasta entonces.

Durante varias horas no pasó nada. Permanecimos solos, el profesor y yo, esperando una señal, algo. Cuando el chaval volvió no era igual que antes, no había duda. El profesor había acertado con sus cálculos, pero no había sido todo lo preciso que debiera. El chico estaba medio desnudo, ensangrentado, con marcas de torturas, por todo el cuerpo, aunque eso no era lo peor. Estaba ciego, y no lo supimos porque diese indicios de ceguera, sino porque le habían quitado ambos ojos.

El profesor y yo nos levantamos desconcertados. El muchacho se quedó de pie, frente al profesor, sin decir nada. No parecía que sintiese dolor, no parecía que sintiese nada.
- Se maravillaría de lo que he visto, profesor, de lo que he sentido. Tenía razón en que un nuevo mundo se escondía detrás de ese espejo y espero que todo el mundo pueda disfrutarlo. – dijo el chico con un tono bien diferente al que solía utilizar. A pesar de no tener ojos parecía que observaba atentamente al profesor, como examinándolo, y éste, escandalizado, no pudo articular palabra.

Antes de que yo pudiese reaccionar, el chico se abalanzó contra el profesor cortándole la yugular con una pequeña navaja y echó a correr fuera de la habitación atacando también de muerte a los dos matones con una velocidad sobrehumana. Ni le vieron.

Y ahora allí estábamos, en el despacho, él y yo solos, uno frente al otro.
El chico cayó de rodillas y su rostro cambió totalmente de expresión, ahora parecía el chico de antes pero, desconcertado, decía no recordar nada.
Yo no sabía si creerle o entregarme a la evidencia de que el experimento había creado un individuo con desdoblamiento de personalidad. De cualquier manera no podía dejarle marchar. Como si tuviese la capacidad de leer mis pensamientos dijo, sollozando, mientras se acercaba a mí.
- Usted no me cree, ¿verdad?

No sé cómo pero fui más rápido que él. Estaba moribundo en el suelo mientras yo jadeaba muy cerca de su rostro. Todo fue muy rápido. Cuando se acercó para atacarme agarré lo primero que tenía a mano y le golpeé con fuerza varias veces en la cabeza. Creo que fue con un paraguas rojo que había dejado el profesor de forma descuidada sobre la mesa de su despacho.

- Hay otro mundo. – murmuró con su último aliento – Un mundo paralelo, un lugar donde se esconden todas nuestras propias perversiones, y lo que he visto me ha encantado. Era totalmente libre y podía hacer lo que quisiese. ¿Sabes que fue lo primero que hice?
- ¿Qué hiciste?
- Maté una puta jirafa. – dijo con un amago de risa - Luego me sometí a todo tipo de cosas. ¿Sabes lo liberador que puede ser el sentir dolor puro, lo placentero del límite, lo maravilloso de hacer sufrir?
- No, no lo sé. – contesté.
- Sí lo sabes, aunque solo en parte. Dime que no te sientes liberado después de ver morir al puto profesor y a sus perros, porque estabas harto de ellos, harto de este trabajo. Dime que no te ha encantado ahora matar a un chaval perturbado.
Se me heló la sangré. No sabía si me sentía así porque él me había inducido a pensarlo, porque él me había inducido a matarle o, simplemente, porque era verdad. Su sangre sobre mí me parecía ahora el mejor de los perfumes. Ver una vida joven desvanecerse entre mis brazos me parecía el mejor de los contactos físicos. Mientras pensaba esto me sorprendió con una nueva intromisión en mi mente.
- Yo te he abierto la puerta, ahora atraviésala y disfrutarás como nunca.
Es lo último que dijo. No sé cuánto tiempo estuve allí, sentado en el suelo, mirando el cuadro de la jirafa. Todo lo que sabía de psicología no me servía de nada ahora, toda la moralidad, todo el ambiente en el que me había criado… Nada servía de nada ahora. Tenía que tomar una decisión, y tenía que tomarla ya.

Me levanté y me dirigí al laboratorio. Durante un rato caminé dando vueltas alrededor del espejo. Me llamaba, me provocaba. Era como un deseo sexual, pero mayor del que podía haber sentido en toda mi vida, tanto que mi corazón empezó a acelerarse y, sin poder evitarlo, comencé a jadear de puro placer.
Me observé en el espejo durante unos minutos. Ante mí veía un hombre de treinta y tantos, alto y delgado, cabello corto y oscuro, piel clara y un traje de corte italiano. Luego me observé por dentro. Vestía como si fuese alguien pero no era más que un fracasado, el criado de un viejo chalado al que había vuelto loco su propia genialidad. Un aspirante a nada en un mundo decadente, un personaje quemado con nada que perder. Una marioneta que ya no estaba segura de si eso era lo que pensaba o su reflejo en aquel espejo le incitaba a pensarlo. De todos modos, ¿algo de eso importaba? ¿realmente era alguna de esas cosas? ¿todas? ¿ninguna? La propia desesperación y duda interior alimentaban mi deseo, todo mi cuerpo se deleitaba en calientes oleadas de placer.

Allí estaba yo, qué hacer. Levanté el paraguas y le di un golpe al espejo con todas mis fuerzas, pero no se rompió. Lo intenté una y otra vez, pero no conseguí nada. Estaba exhausto, el deseo había desaparecido poco a poco, pero un gran odio movía ahora mis continuos golpes. Nada. El espejo seguía ahí. Mirándome. ¡Nada!

Desesperado y totalmente derrotado caí al suelo de rodillas y comencé a llorar. Lloraba desconsolado, como un niño, con una sincera desorientación infantil. Escuché un ruido y alcé la mirada. Totalmente sorprendido, vi como el espejo se rompía, cayendo en trozos minúsculos ante mis pies.

Y allí me quedé durante horas, sin saber muy bien qué hacer o cómo reaccionar. Sin saber si el espejo era una puerta a otro mundo, o simplemente un reflejo. El reflejo de nuestro propio monstruo interior. Mi propio reflejo.

jueves 5 de enero de 2012

Resumen del 2011

El año 2011 ha sido un año extraño, con muchos altos y bajos, una montaña rusa de emociones. Aún así, mirando atrás y haciendo un resumen del año, tampoco me ha ido tan mal. Veamos...



En el 2011 viajé por España y visité por primera vez Francia e Italia. Cambié mis hábitos de alimentación y de vida en general y eso se tradujo en un cambio radical para bien en cuanto a lo que se refiere a mi salud. He tenido la oportunidad de expresarme con nueva tinta en mi piel y este año me han realizado 7 nuevos tatuajes muy personales en cuanto a significado. Dada la situación del país y la crisis, he estado involucrada en más manifestaciones que nunca. He participado en la Zombie Walk del festival de Sitges como superviviente, al fin. Fui a PortAventura en Halloween sin ningún percance esta vez. Y en plan famoseo... me he encontrado por Barcelona con Cillian Murphy.

Empecé el año concluyendo mi proyecto Feliz 1984. También realicé otros proyectos de arte de guerrilla como ídolo POP o ¿NOCHE DE PAZ?

Después de años escuchando a mis amigos aconsejarme que hiciese un curso de escritura creativa para empujar mi potencial, este año hice dos. Además, también participé en un taller de edición profesional de fotografía y en el taller de fotografía de autor que llevaba años queriendo hacer. Aproveché mucho ese curso y aprendí muchísimas cosas, no sólo sobre fotografía, sino también a nivel personal. De esas clases salieron dos proyectos fotográficos, Deformaciones Habituales y Rasgos Personales, este último aún en desarrollo.

Este año también fue mi debut leyendo un relato mío en público. Después de años de asistir como público a recitales y lecturas, este año fue mi momento con mi cuento de ciencia ficción BLUC.

Y hablando de ciencia ficción, de una charla desenfadada en un restaurante salió la idea del proyecto Historias de Ciencia Ficción, el cómic con el que colaboro de guionista junto con Maribel Carod, que es la que dibuja.

Maribel y yo también participamos una vez más en la exposición 25+1 fotògrafs al descobert: històries de llum i color de Joan Marc Carbó Arnau. Fue del 6 al 23 de mayo en la Sala Montserrat Roig del Centro Cívico Pati Llimona de Barcelona.

Este también fue el año de las fotos de grupos. Realicé dos sesiones de fotos promocionales para el grupo Donuts Hole, a parte de fotos de sus directos en el festival Surface. Una de las fotos fue incluso publicada en la revista MondoSonoro Sur (edición de noviembre). También hice una sesión de fotos promocionales para el grupo Masterly, antes de que cambiasen de formación.

He vuelto a dibujar y he intentado aprender a montar vídeo bien. También he aprendido a hacer vídeos en stop motion y time-lapse. He escuchado más música que nunca y me he puesto a hacer mixtapes, como si volviese a estar en los 90, pero usando la nueva tecnología para compartir online.

Y tal vez lo más importante aquí, ya que de no ser así no estarías leyendo estas líneas, he re-abierto este blog personal, Vómitos de Creatividad, para intentar recoger todos mis proyectos y que no se pierdan en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Creo que esto resume mi año. No está mal pero, como siempre, podría estar mucho mejor y este 2012 promete (esperemos que los mayas se equivoquen). Muchos proyectos e ideas pululan por mi cabeza. ¡Vamos allá! :)

¡FELIZ AÑO NUEVO!

sábado 31 de diciembre de 2011

Feliz 1984

Este fue un proyecto personal sobre la publicidad viral y el arte de guerrilla que realicé el año pasado para fin de año.

Diseño y distribución de una tirada de pegatinas sarcásticas con la sociedad y el gobierno en el que vivimos actualmente. El nombre es una combinación de dos de los clásicos de la literatura distópica: "Un Mundo Feliz" (Aldous Huxley) y "1984" (George Orwell).


Pegatinas de Feliz 1984.


Barcelona, España.


Barcelona, España.


Volando por el cielo. :P


Santiago de Compostela, España.


A Coruña, España.


A Coruña, España.


A Coruña, España.


A Coruña, España.


Libraría Endo. A Coruña, España.


Barcelona, España.


Barcelona, España.


Barcelona, España.


Barcelona, España.


Barcelona, España.


Barcelona, España.

Nota importante: Yo he diseñado las pegatinas y las he distribuido de forma totalmente gratuita (ya que es un proyecto sin ánimo de lucro alguno) a personas particulares en ciudades como Barcelona, A Coruña, Santiago de Compostela, Palma de Mallorca, Madrid (todas ciudades españolas) o Arles (Francia). No me hago responsable del uso que se le pueda haber dado a las pegatinas, ni de los lugares donde puedan haber sido pegadas. Lo que aquí se expone son fotos de las pegatinas pegadas en lugares más o menos públicos, lo que no quiere decir que hayan sido pegadas por mí.